viernes, 31 de agosto de 2012

VIA CRUCIS JUAN PABLO II

VIA CRUCIS POR JUAN PABLO II

Juan Pablo II en los Ojos del Acueducto de Segovia.

El Camino de la Cruz según los Evangelios
El diario pontificio L´Osservatore Romano publicó hace tiempo la nueva ordenación de las catorce estaciones del piadoso ejercicio del Vía Crucis, tan aconsejable en el Tiempo de Cuaresma y los viernes en general, que es día penitencial para la Iglesia.
Quien lo estrenó fue el Papa Juan Pablo II en el Coliseo de Roma, el Viernes Santo de 1991.
La característica de este nuevo Vía Crucis es su referencia bíblica, ya que de las catorce estaciones hablan los Evangelistas.
Estas referencias enriquecen el ejercicio del “Camino de la Cruz”, y las hacen más útiles al pueblo cristiano que quiere meditar los pasos de Jesús desde Getsemaní hasta el sepulcro.
Se han suprimido, aunque quedan para la devoción de los fieles por su raigambre en la secular tradición popular, las tres caídas, el encuentro de Jesús con su Madre y con la Verónica. No porque nada de esto haya ocurrido, sino para darle un fundamento evangélico y bíblico, ya que los Evangelios no pueden llegar a contener todo lo que Jesús hizo y dijo (Jn 20, 30-32.21, 25).
En cambio se recuerdan la oración de Jesús en el huerto de Getsemaní, la traición de Judas, la condena del Sanedrín, las negaciones de Pedro, María y Juan al pie de la Cruz, entre otras.
Así el ejercicio del “Vía Crucis” adquiere también el valor de un mayor contacto con las fuentes de la Revelación en la Sagrada Escritura.
Quedaría ordenado en las siguientes estaciones con su correspondiente cita y meditación bíblica:
 
1) Jesús en el Huerto de los Olivos (Mt 26, 36-46).
Oración en el Huerto de los Olivos Totana (Murcia)
2) Jesús es detenido traicionado por Judas (Mt 26, 47-50).
Prendimiento Cadiz
3) Jesús es condenado por el Sanedrín (tribunal religioso judío) (Mt 26, 57-59).

Jesús ante Caifas
4) Jesús es negado por Pedro (Mt 26, 69-75).

Pedro, atormentado por su negacion, Semana Santa Estepa (Sevilla)

5) Jesús es juzgado por Poncio Pilato (Mt 27, 24-26).

Sentecia Macarena, Sevilla

Jesús ante Pilatos, San Benito, Sevilla


6) Jesús es azotado y coronado de espinas (Mt 27, 27-31).


7) Jesús es cargado con la Cruz (Mt 27, 24-26.31).




8) Jesús es ayudado por el Cireneo a llevar la Cruz (Mt 27, 32)


9) Jesús se encuentra con las mujeres de la ciudad de Jerusalén (Lc 23, 27-32)

José de Lara Churriguera (o de Larra Churriguera), escultor salmantino del siglo XVIII. Era hijo de Mariana de Churriguera (hermana de Joaquín, Alberto y José Churriguera) y del escultor salmantino José de Larra y hermano de Manuel de Lara Churriguera.
Algunas de sus obras son las estatuas de San Juan de Sahagún y San Sebastián sobre las portadas de la Iglesia de San Sebastián, la imagen de "Jesús en la calle de la Amargura" de la Congregación de Jesús Nazareno de la Semana Santa y el frontis del fortín de San José, en el conjunto del Real Fuerte de la Concepción en Aldea del Obispo.
Fue uno de los continuadores del estilo llamado Churrigueresco, con que se conoce a una parte del período barroco en España, iniciado por su tío José Benito.


10) Jesús es crucificado (Mt 27, 33-35)


Gregorio Fernandez:  Cristo crucificado. Talla del XVII, de tamaño mayor que el natural. Su cara tiene una expresiva mirada de dolor. Pelo largo, caído sobre los hombros; pelo y barba de rizos suaves. De piel bastante blanca, tiene el rasgo de ser un Cristo vivo, al no tener el costado derecho atravesado por la lanza. La original es conocida como "Cristo de la Agonía" y se encuentra en la iglesia de Jesús Nazareno formando un paso propio.

11) Jesús promete su Reino al Buen Ladrón (Lc 23, 39-42)


PASO DE MISTERIO DE LA HERMANDAD DEL PERDÓN DE CÁDIZ EN SU IGLESIA, LA PARROQUIA SANTA CRUZ, ANTIGUA CATEDRAL GADITANA.


12) Jesús en la Cruz, la Madre y el discípulo amado (Jn 19, 25-27)


Jesús clavado en la cruz, implorando al Padre Eterno, con la Virgen María y el discípulo predilecto, Juan, a los pies.
13) Jesús muere en la Cruz (Mt 27, 48-50)



14) Jesús es colocado en el Sepulcro (Mt 27, 60)






jueves, 30 de agosto de 2012

NAZARENO

HISTORIA DEL SANTO HABITO NAZARENO

   Hasta el siglo X la única pena canónica que existía era la práctica de la penitencia pública, el grandísimo arraigo de estas costumbres, el particular concepto de cristiano y la propia realización de la penitencia en la Edad Media, establecen una práctica piadosa en  vestir de saco a los moribundos para poder morir como penitentes.
Al surgir las asociaciones y grupos de carácter penitencial, adoptan como señal de su arrepentimiento el tipo de vestidura tradicionalmente tenida como los penitentes.

La vestidura penitencial de estos principios fue adaptada a su primitiva intención: la flagelación, esta se componía de una túnica, no talar sino algo corta de basto lienzo crudo, con abertura a la espalda o al pecho con el fin de que al desabrocharse se pudiera dejar caer sobre el cinto al tiempo de flagelarse.
   








   

   La túnica se ceñía a la cintura con una soga de esparto que previamente se pasaba por el cuello y se anudaba en el pecho, todos estos penitentes, salvo raras excepciones, iban descalzos y comúnmente se cubrían la cabeza con capirote romo de la misma tela de la túnica, fue a partir del siglo XVI cuando solían llevar capirote alto.
El pasar de los siglos, conlleva el lógico cambio de criterios, actitudes, costumbres sociales, que  influyeron también en las procesiones penitenciales, que se llevan a cabo con gran luctuosidad, a su vez acentuada por el quejido de las trompetas destempladas, todo esto conduce a la creación de una nueva vestidura penitencial, que con la huella de los siglos, traducida en diversas variantes y cambios ha
llegado hasta hoy.




 

  En el estilo de la túnica apreciamos la evidente influencia de la loba o sotana, propia de nobles y clérigos en la Edad Media, que luego en color negro se usaba como prenda de luto, y desde el año 1502, la sotana de paño negro, cerrada y con larga cola, fue prenda de uso obligado en realeza, la mayor o menor longitud de la cola eran señal de mayor o menor sentimiento y dolor. Por fin se adoptó como vestidura penitencial la sotana con aberturas laterales por donde sacar las manos, y de larga cola, siendo el complemento de esta el capuchón que cubre la cabeza, surgiendo así, junto con el cíngulo de esparto, la vestidura penitencial de los actuales penitentes.





    Sobre este esquema cada hermandad, según su propia tradición, estableció la vestidura en particular para sus hermanos, en cuanto a las telas y los colores se consideraba la tela más apropiada el lienzo en sus diversas clases (lino, cáñamo, estopa), pero siempre crudo, aunque también se uso el anjeo, llamado así por ser originario de Angers (Francia), pasados muchos años se comienza a introducir el ruan; con este nombre se designaban distintos tejidos que lo único que tenían en común era su procedencia: Rouen (Francia), aunque el usado para las túnicas y capirotes era un lienzo de algodón de roeun, pero bruñido, lo cual iba en contra de las normas dictadas en el Sínodo de 1604 por el Arzobispo de Sevilla, Cardenal Niño de Guevara. En cuanto al color, en un principio, con rarísima excepción, solo se usaron tres colores; el blanco de lienzo crudo en su color natural, el morado en sus diversos matices, y el negro, siendo este último el de mayor aceptación. El capirote en un principio era un sencillo gorro de tela que cubría la cabeza y el rostro, para más tarde crecer en altura armado por su similitud con la corona de los penitenciados por la inquisición.





 

  

   Los penitentes de la cofradía de Santa Cruz en Jerusalén se cubrían el rostro con una peluca larga de crenchas de cáñamo bien cardado, afianzada con una corona de espinas, llevando por mayor penitencia una cruz al hombro, por esto los penitentes de Santa Cruz de Jerusalén eran llamados nazarenos, denominación que posteriormente se extendería a los del resto de las cofradías.


Los actuales cinturones de esparto vienen de las antiguas sogas al cuello y cinto, siendo muy utilizados durante los siglos XVIII y principios del siglo XIX, los cintos de una cuarta de anchos y de terciopelo o cualquier otra tela y conveniente color, como los utilizados por algunas cofradías de Jerez, y que en otras ciudades han desaparecidos ya totalmente.
La utilización de los escapularios se debía más a la semejanza con los hábitos de alguna orden religiosa























  
  El hábito nazareno es el atuendo de la penitencia en las cofradías. Es importante tener conciencia de que no debe ser usado en ninguna otra circunstancia que no sea la estación de penitencia ya que es el único fundamento de su existencia.Existen diferentes tipos de hábito en cuanto a color, forma o género basados en diferentes criterios.

El hábito de nuestra Hermandad está compuesto por túnica negra de capa con antifaz del mismo color en raso, y largas caídas delanteras y traseras, cinturón de raso de color blanco.

    El antifaz es la prenda más importante del hábito ya que posibilita al nazareno cumplir con el anonimato y la privacidad de una penitencia que es ante los ojos de Dios y no de los humanos. Mientras el nazareno vista su hábito, jamás debe desprenderse de él delante de otras personas. Suele ser más alto en las hermandades que visten habito de cola y más corto en las que visten con capa

   Dentro del antifaz, acoplado a la cabeza, va un cono de cartón u otro material ligero llamado popularmente "capirote" que confiere al antifaz toda la esbeltez que dé el largo desde la cabeza hasta el extremo en pico.


 















         Esta verticalidad simboliza la dirección de la oración del nazareno que emana de su mente (su cabeza) y se eleva dirigiéndose al cielo (a Dios) buscando el perdón de sus pecados.La cola posee un doble significado:

-La cola como el lastre del pecado que el hermano arrastra recogiendo las inmundicias de las calles que atraviesa como símbolo de las propias culpas y pecados que comete a lo largo de la vida y que espera redimir con su penitencia.
-La cola como elemento amortajador del hermano que al morir pide ser amortajado con su túnica, de forma que, una vez el cuerpo sin vida sea depositado en el féretro, la cola lo tape completamente de los pies a la cabeza de manera que muera para el mundo y sea borrado del mundo de los vivos.



 

















   Las sandalias. Símbolo de sencillez y humildad ante Dios del hermano que realiza la penitencia. Actitud indispensable sin la cual no es posible ni el arrepentimiento, ni el propósito de enmienda, ni el perdón de los pecados. Son negras y calcetines no ejecutivos del mismo color. No obstante, el hermano que lo desee podrá ir descalzo como símbolo también de humildad y sencillez.












  

    La capa. Modalidad que usa y caracteriza nuestra corporación nazarena, y que es de color blanco en raso.






TODOS CONTIGO HERMANO


Jordi en estos momentos tan duros en los que estás viviendo, toda la Cuadrilla del Cristo de la Esperanza quiere estar a tu lado, y aunque la lejanía no nos lo permite, queremos que con estas palabras te llegue nuestro ánimo y nuestra fuerza desde Segovia.
Mucha Fuerza Jordi

martes, 28 de agosto de 2012

ESA GENTE BUENA


Primera orla con los componentes que sacaron por primera vez un paso a costal en Segovia, como pusieron en el Norte de Castilla “Una Cuadrilla para la Historia”



Primeras fotos de la Cuadrilla que salieron en la presa local en el Adelantado de Segovia, se puede ver la segunda y tercera trabajadera y sus componentes perfectamente, en la segunda foto un momento en el que Javi se acerca ante la llamada de varios componentes de la Cuadrilla, esta foto también salió en el especial del Adelantado de Semana Santa

Dani, una vez que el paso a salido de la Iglesia comprobando su pata antes de empezar el tránsito por las calles Segovianas.


Munuel Escribano “Manute” vistiéndose momentos antes de iniciar la estación penitencial el Martes Santo.


Esta es una de esas fotos la cual ahora no significa nada, pero en el archivo de la cuadrilla cuando pasen los años tendrá un valor muy grande ya que es el segundo ensayo de la Cuadrilla.



3 de abril de 2012 nuestra Cuadrilla momentos después de terminar la estación penitencial del Martes Santo, una fecha que no se olvidara nunca





Antonio “Arruza” ayudando a vestirse a un compañero.




Antonio Herrero y Luis Sastre momentos antes de la Primera Levantada

Primera foto que se realizo a la Cuadrilla momentos después de finalizar el ensayo que por primera vez componentes de la Banda “Seccion de Percusión” formaron detras de nuestro paso.